jueves, 10 de abril de 2014

Espinas



Por más que llore, no lloro,
no lloro lo suficiente,
pues me queda una espina
clavada allá, muy adentro.

Así espina a espina
ya tengo yo un rosal;
la suavidad de los pétalos
me acaricia el sentimiento.

La ternura de tus besos
si me quieres dar consuelo.
El terciopelo de tu piel
y el perfume de tu pelo
me recuerdan a las rosas
pero sin llantos ni espinas,
rosas de color.... preciosas.





Fotos:Titania

jueves, 3 de abril de 2014

Dificultad



No quiero quedarme en la palabra,
quiero exprimirla, sacarle todo el jugo,
hasta su eco, hasta su esencia.

Es a veces un parto tan difícil,
o viene de pies o de culo o no viene.

Si eres débil, si caes en la tentación,
si la adornas con flores, con encajes,
en su significado.

Si te recreas en su dibujo,
con arabescos, volutas, barroquismos, 
al igual que los antiguos escribanos.
Museo Dalí
 
Verás que cuando llegues al final,
al último párrafo;
ya no encuentras el mensaje.
Se ha perdido la esencia, el sentimiento.

Y es que lo bueno, si breve, dos veces bueno. 





Fotos:Titania                (En Cataluña) 

miércoles, 2 de abril de 2014

Recordando a Félix Rodríguez de la Fuente

Este pasado mes se han cumplido treinta y tres años de la muerte de Félix Rodriguez de la Fuente; todos los que por aquel entonces veíamos televisión, le debemos el habernos descubierto hermosos mundos, que de otra forma no estaban a nuestro alcance. La prodigiosa Naturaleza y a sus fantásticas criaturas. Tenía tal entusiasmo por todo ello que nos lo transmitió y nos lo hizo vivir sin ninguna duda.
La música de "El hombre y la Tierra" nos unía a familias enteras, su voz cálida nos tenía pegados al televisor y no perdíamos ripio.
Miguel Delives le dedicó a Félix su novela "Los Santos Inocentes".
En la fecha de su muerte (demasiado temprana), yo (inocente de mí) modestamente le dediqué un poema que ahora pensé en reproducir aquí, porque aún hoy le estoy agradecida.



A Félix

Aullad lobos, aullad...
hasta que se quiebren
vuestras gargantas de cristal.
Aullad, que vuestro aullido
rebote en la bóveda del cielo,
se extienda por montes
y por bosques, por valles y por cerros.
Aullad lobos, aullad
porque ha muerto vuestro amigo,
porque se ha ido vuestro capitán.
Cayó como un pájaro abatido,
la blanca nieve lo acogió en su lecho,
y así maltrecho y malherido
dijo adiós a la vida prontamente.
Aullad lobos, aullad....
Era fuerte, de voz poderosa,
entusiasta de la vida
y de la Naturaleza portentosa.
Infatigable investigador de bosques,
selvas y montañas,
trepando por ruscos,
bajando a cañadas.
Aullad lobos, aullad....
Nos enseñaste secretos fastuosos,
a amar a la Naturaleza
desde el topo a los osos,
las maravillas del águila imperial,
la nobleza de un feroz animal.
Aullad lobos, aullad
hasta que se quiebren
vuestras gargantas de cristal.....
Ha muerto Rodríguez de la Fuente.

Fotos:Titania                                        
                                                                                         En Málaga