La música de "El hombre y la Tierra" nos unía a familias enteras, su voz cálida nos tenía pegados al televisor y no perdíamos ripio.
Miguel Delives le dedicó a Félix su novela "Los Santos Inocentes".
En la fecha de su muerte (demasiado temprana), yo (inocente de mí) modestamente le dediqué un poema que ahora pensé en reproducir aquí, porque aún hoy le estoy agradecida.
A
Félix
Aullad
lobos, aullad...
hasta
que se quiebren
vuestras
gargantas de cristal.
Aullad,
que vuestro aullido
rebote
en la bóveda del cielo,
y
por bosques, por valles y por cerros.
Aullad
lobos, aullad
porque
ha muerto vuestro amigo,
porque
se ha ido vuestro capitán.
Cayó
como un pájaro abatido,
la
blanca nieve lo acogió en su lecho,
y
así maltrecho y malherido
dijo
adiós a la vida prontamente.
Aullad
lobos, aullad....
Era
fuerte, de voz poderosa,
entusiasta
de la vida
y
de la Naturaleza portentosa.
Infatigable
investigador de bosques,
selvas
y montañas,
trepando
por ruscos,
bajando
a cañadas.
Nos
enseñaste secretos fastuosos,
a
amar a la Naturaleza
desde
el topo a los osos,
las
maravillas del águila imperial,
la
nobleza de un feroz animal.
Aullad
lobos, aullad
hasta
que se quiebren
vuestras
gargantas de cristal.....
Ha
muerto Rodríguez de la Fuente.
Fotos:Titania
En Málaga


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