Por el contrario la juventud está supervalorada y todos queremos ser jóvenes o parecerlo el mayor tiempo posible.
Comienza entonces todo un mercadeo de pastillas, cremas, cirugías plásticas...etc...etc...Una auténtica carrera de fondo contra los efectos imparables de los estragos del tiempo sobre todo bicho viviente.Pero lo que yo creo que se lleva la palma en esta "lucha" es el "botox", unos pinchacitos aquí y allá y las arrugas van desapareciendo; claro que a la larga los rostros se van plastificando y las gentes se van pareciendo a muñecos de guiñol.
¡Pero mucho cuidado que no se suba el botox a la cabeza porque se corre el riesgo de quedar con "encefalograma plano"!
Fotos:Titania en Huelva