Yo le había estado esperando durante horas y pasando frío para darle el último adiós, para rendirle mi particular homenaje.
Yo que nunca he tenido ídolos de ningún tipo, allí estaba, preguntándome por qué permanecí a pié quieto tanto tiempo delante del ayuntamiento de Ferrol. Y es que Torrente, al margen de sus méritos como escritor, me inspiraba la ternura de aquel abuelo cabal y descreído que mas o menos todos hemos tenido, que es filosofía de vida, que nos hace pensar sin querer.
Mientras esperaba, reflexionaba en la poca importancia que damos muchas veces a nuestros mayores;
pozos de memoria y sabiduría.
¡Cuántas cosas se llevan con ellos cuando se van! ¡Qué solos nos dejan!.
A veces el silencio
cuando
faltan las palabras adecuadas,
cuando
los más profundos sentimientos
no
tienen traducción,
cuando
duele el alma
de
dolor propio o ajeno....
A
veces el silencio es lo mejor.
Cuando
sentimos algo tan profundo
que
no logramos expresar,
cuando
el dolor del prójimo
es
tan hondo
que
no sabemos qué decir,
el
mayor respeto es el silencio.
A
veces el silencio es lo mejor.... Fotos: Titania
"Me
faltan las palabras"
decimos
con frecuencia,
el
lenguaje está falto de vocablos
para
contar los sentimientos
A
veces el silencio es lo mejor...
Sólo
los ojos, ojos que expresan
hablan
desde dentro
y
el mensaje es claro
si
sabemos leerlos,
por
eso es mejor callar......
y
quedar .....a veces en silencio..
Ada
El silencio también son palabras...palabras mudas que solo se entienden con el corazón. Me gustaron mucho tus escritos! Saludos
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