jueves, 30 de agosto de 2012

Concierto


Aquella música me sublimaba,
no había nada más alrededor,
el tiempo parado,
el espacio olvidado,
la música impregnándolo todo:                 
guitarras, flautas, violines,
arpa, gaita, timbales.
Las notas penetran en mí
por todos los poros;
mi sangre se ha mutado,
glóbulos blancos, rojos y plaquetas
son ahora corcheas, semicorcheas,
fusas, semifusas,
que corren por el pentagrama de   mis venas.                                                        
Y aquellas piedras milenarias                    
(decorado extraordinario)                                    
se me hacen blandas, esponjas,
que como yo, absorben la música,
allí, atrapadas en sus muros,
quedan por siempre
amalgama de notas prodigiosas;                                     
y no quiero volver a la realidad.....
y aquel baño de luz y de música
.....me purifica.

                                                                  Fotos: Titania

1 comentario:

  1. Me gustaría haber compartido contigo esa noche y la forma en que trasmites lo que has sentido acrecienta mi deseo.

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