Sus caricias me recorrían,
posaba sus
cálidos besos
en
mis párpados,
en
mi vientre,
en
mis pies.
Un
monstruo deforme,
grande,
esponjoso,
se
interpuso entre nosotros,
dibujó
en azul mi silueta...
sobre
la arena.
Mi
amante me cubre de brillos...
y
de oro....
le
soy infiel...
me
dejo acariciar por sábanas frías
de
raso en verdes y azules.
Fotos:Titania
En Tenerife


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