Raíces
que te atan a un lugar,
raíces
que te atan a unas gentes,
lazos
de sangre,
más
fuertes que cadenas.
El
deber, la responsabilidad,
el
cariño, la compasión.....
te
van atando poco a poco....
hasta
atraparte.
Las
raíces y los lazos se enredan,
se
enmarañan....
ya
estás en una cárcel....
de
rejas relucientes
tan
fuertes como el amor,
¿
Quién corta cadenas de cordón umbilical ?
¿
Quién rompe ataduras del deber ?
¿
Quién arranca raíces sin matar ?
Sólo la muerte.
Fotos:Titania

Bueno, siempre puedes comprar un billete de avión a Nueva Zelanda y una botella de anís de Rute y largarte para siempre. Muchos te odiarán. Si vas ejercitando el olvido desde ya, poco a poco, a lo mejor da resultado. Porque los rollazos de libros de autoayuda no creo que surtan efecto. Aunque lo más efectivo sea la muerte, que tampoco lo sabemos, porque puede que no sea más que un hula hoop que nos haga orbitar de recuerdo en recuerdo. Me gustan tus escritos. Un abrazo.
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