No traen nada, tan solo su persona y parece que les haya tocado la lotería. Lo que han pasado hasta llegar, solo ellos lo saben; los demás sabemos que han sido auténticas penurias, de años en muchos casos.Lo que nunca sabremos es cuantos se han dejado la vida en el mar. Huyen del hambre, de guerras....de no tener atisbo de esperanza en el futuro.
| En Matalascañas (Huelva) |
Si a mal no viene y la cosa se pone difícil, se les proporcionan armas y se lían entre ellos; así se acrecientan los odios (las guerras no llevan a otra cosa) y "en río revuelto ganancia de pescadores".
Como hemos dicho en otras ocasiones, la comunicación globalizada lleva a pensar a los "desheredados" que un mundo nuevo les espera, lo que puede que no sepan es el precio a pagar, y aunque lo supiesen la obligación de los jóvenes es procurarse una vida mejor y eso es lo que, con tanto aínco, intentan.
Yo estoy convencida que tanto sufrimiento podría evitarse con tan solo mejorar las condiciones de vida en sus lugares de origen, con darles las herramientas necesarias para poder vivir allí en donde han nacido; con pagar un precio justo por lo que nos llevamos y que los beneficios llegasen a todos.
¿Utopía? a mi no me lo parece en pleno siglo 21. En unas condiciones diferentes emigrarían solo por propia decisión y no por obligación como ocurre ahora.
A mi como ciudadana europea "se me cae la cara de vergüenza".
Fotos:Titania
No hay comentarios:
Publicar un comentario